Los Hispanos Universitarios consiguieron el bronce y las Guerreras Universitarias lograron el quinto puesto en el Campeonato del Mundo.
La selección española universitaria masculina cerró su participación en el Campeonato del Mundo Universitario con una brillante medalla de bronce tras imponerse a Polonia por 28–32 en un encuentro marcado por la intensidad y la capacidad de reacción del conjunto nacional. Entre los protagonistas del éxito destacó la participación de los jugadores de la Comunitat de l’Handbol Daniel Martínez Jiménez y David López Ortego. España comenzó el duelo con dificultades ante una Polonia muy agresiva en ataque, capaz de abrir una brecha de tres tantos durante la primera mitad. Sin embargo, los Hispanos Universitarios ajustaron su defensa, encontraron fluidez ofensiva y llegaron al descanso con el marcador equilibrado. En la segunda parte, el intercambio de golpes fue continuo, sin que ninguno de los dos equipos lograra distanciarse de forma definitiva, hasta que el conjunto español mostró mayor determinación en los minutos finales y aseguró un bronce mundial que refuerza el prestigio del balonmano universitario español.
El combinado femenino universitario también firmó una actuación notable, logrando una sólida quinta plaza tras vencer con claridad a China por 20–36. Aunque el inicio del encuentro fue complejo, con el equipo local dominando el marcador durante buena parte del primer tiempo, las Guerreras Universitarias reaccionaron con determinación antes del descanso y cambiaron por completo el rumbo del partido. En la segunda mitad, España desplegó su mejor versión: defensa contundente, ritmo alto y una eficacia ofensiva que desbordó a China. En este rendimiento sobresalieron Eider Poles Olucha y Sabina Mínguez García, jugadoras formadas en la Comunitat y piezas fundamentales por su intensidad, lectura de juego y capacidad para sostener el nivel competitivo en los momentos clave. El cuerpo técnico tuvo también un papel decisivo en el desempeño de ambos combinados. La labor de Juan Ángel Perdigón como ayudante de entrenador resultó esencial para ajustar planteamientos, gestionar rotaciones y mantener la cohesión táctica durante todo el campeonato, contribuyendo de manera directa al rendimiento global de los equipos universitarios.
Estos cuatro jugadores, formados en el PED Cheste, consolidando así el centro como referente nacional en la preparación integral de jóvenes talentos, combinando excelencia académica y entrenamiento de alto rendimiento para impulsar trayectorias que hoy ya brillan en competiciones internacionales.





