La Federación de Balonmano de la Comunitat Valenciana ha presentado su protocolo de emergencia climática, una normativa que regula la suspensión, aplazamiento y gestión de las competiciones autonómicas ante fenómenos meteorológicos adversos. El documento, aplicable tanto a balonmano pista como balonmano playa, refuerza la coordinación con organismos oficiales y prioriza la seguridad en todos los desplazamientos y sedes deportivas.
La Federació de Handbol de la Comunitat Valenciana (FBMCV) ha publicado la edición 2026 del Protocolo de Actuación ante Alertas Meteorológicas, una herramienta esencial para garantizar el correcto desarrollo de las competiciones autonómicas y actividades federativas de la FBMCV en situaciones de riesgo climático. El documento será de aplicación en competiciones oficiales, actividades de formación y tecnificación, concentraciones, entrenamientos y eventos privados que cuenten con servicio arbitral contratado a la FBMCV.
El protocolo establece un sistema de actuación basado exclusivamente en información de organismos oficiales como AEMET, 112 GVA, AVSRE, ayuntamientos y Policía Local, así como la Dirección General de Tráfico para cortes y restricciones de circulación. Entre sus medidas más destacadas se encuentra la clasificación de alertas —roja, naranja, amarilla y verde— y las acciones asociadas a cada una de ellas, incluyendo suspensiones automáticas, aplazamientos preventivos y revisiones continuas del estado de las instalaciones.
El Comité de Coordinación de Emergencias (CCE), formado por responsables técnicos, arbitrales, de competición, comunicación y gerencia, será el órgano encargado de evaluar riesgos y tomar decisiones. El principio rector del protocolo es claro: la alerta más restrictiva prevalece siempre, tanto en el municipio sede como en los municipios de origen de equipos y árbitros.
En el ámbito del balonmano playa, el documento incorpora medidas específicas ante fenómenos costeros adversos, tormentas eléctricas, calor extremo o deterioro de la arena, otorgando al responsable arbitral la potestad de suspender la actividad in situ cuando la seguridad esté comprometida.
La comunicación oficial de cualquier decisión se realizará exclusivamente a través de los canales institucionales de la FBMCV: redes sociales, correo electrónico y la plataforma MiSquad, evitando la validez de canales no oficiales como grupos de mensajería instantánea.
Finalmente, el protocolo regula también la reprogramación de jornadas, otorgando a los clubes un plazo de 48 horas tras el fin de la alerta para proponer nuevas fechas, y contempla la responsabilidad específica del coordinador arbitral en eventos privados con servicio contratado.
Con esta publicación, la FBMCV reafirma su compromiso con la seguridad, la prevención y la correcta gestión de las competiciones autonómicas ante situaciones meteorológicas adversas, consolidando un marco claro y homogéneo para todos los agentes del balonmano valenciano.





